martes, 10 de septiembre de 2013

RECORDANDO A NICOLÁS BRAVO RUEDA


Share |
-->
(Chilpancingo, 1776 - id., 1854) Militar y político mexicano que fue presidente de la República entre 1842 y 1843 y en 1846. Fue hijo de un rico hacendado criollo, en un ambiente de rechazo crítico a las actuaciones de la corona en Nueva España.
Su padre Leonardo y un hermano suyo participaron en los primeros levantamientos insurgentes, por lo que en 1810, en plena juventud, Nicolás Bravo decidió incorporarse a las fuerzas rebeldes mandadas por su padre, pasando en mayo del año siguiente a servir a las órdenes de Hermenegildo Galeana, líder insurgente en el vecino Estado de Morelos. Participó en diversas acciones, tanto en su tierra natal (actuando en la vanguardia del ataque al pueblo de Chichihualco, donde tenía la hacienda su familia) como en el Estado de Morelos, pero también extendió sus correrías hasta Veracruz, distinguiéndose en la defensa de Cuatla, a las órdenes del general Morelos. 
 
Nicolàs Bravo Rueda
En el desarrollo de estas acciones, Nicolás Bravo adquirió la reputación de soldado "generoso y magnánimo" (según don Lucas Alamán), al perdonar la vida y otorgar la libertad a los 300 soldados realistas que en agosto de 1812 habían caído en su poder en San Agustín del Palmar, cerca del puerto de Veracruz. Se dio la coincidencia de que poco después recibió la noticia de la prisión de su padre y la oferta de indulto del virrey si se arrepentía y presentaba. Nicolás Bravo decidió liberar a los presos en lugar de fusilarlos, para diferenciar la causa de la Independencia de la barbarie virreinal, según relato del mismo a Lucas Alamán. Algunos autores llamaron a este gesto "la venganza de Bravo".
Fue uno de los oficiales que mayor prestigio y victorias ofreció a los seguidores de José María Morelos , al que acompañó en la toma de Oaxaca y en el sitio de Acapulco. Acantonado en Chilapa, siguió desde las tierras del sur las vicisitudes de la insurgencia y la convocatoria del Congreso en Chilpancingo, donde apoyó el nombramiento de generalísimo a favor de Morelos, su caída posterior tras la derrota de Valladolid y la dispersión del Congreso.
En los primeros meses de 1817, siguiendo órdenes de la Junta de Xauxilla, arrestó a Ignacio López Rayón, que se negaba a obedecer la autoridad de la Junta. Poco después se encerró en Cóporo, que defendió durante algunos meses. Finalmente, se retiró a reponerse y descansar en la hacienda familiar, cercana a Chilpancingo, donde fue hecho prisionero a comienzos de 1818. Trasladado a la ciudad de México, permaneció en prisión hasta que, con motivo del cambio de régimen y el triunfo constitucional, le llegó el indulto en 1820.
Adherido al Plan de Iguala, reunió una fuerza militar con la que se presentó ante la ciudad de Puebla, sitiada por el general Agustín de Iturbide. Tras esta acción Iturbide le concedió el rango de coronel del ejército republicano. Nombrado Consejero de Estado y miembro de la segunda Regencia del 11 de abril al 18 de mayo de 1822, asistió a la llegada del virrey Juan O'Donojú y participó en los primeros enfrentamientos políticos que precedieron a la exaltación de Iturbide como emperador.
Republicano convencido, se opuso sin embargo en 1823 a las pretensiones del nuevo mandatario y, junto con Vicente Guerrero, dirigente del ala más liberal de la insurgencia, escapó de la capital y se adhirió a la revuelta encabezada por Santa Anna en Veracruz. Se enfrentó con Guerrero al brigadier Armijo y fue derrotado en la batalla de Almolonga (25 de enero de 1823), entre Chilapa y Tuxtla. Tras numerosas acciones, formó con Antonio León una Junta de Gobierno en Oaxaca e hizo su entrada en Puebla, al frente del ejército llamado "libertador". Unido a los demás líderes republicanos, consiguió la renuncia del emperador a comienzos de 1824.
En la división política que siguió a la deposición de Iturbide, Nicolás Bravo fue considerado uno de los primeros dirigentes de la masonería escocesa, conservadora y centralista, frente a los grupos seguidores del embajador Joel R. Poinsett, adheridos al rito yorkino, federalista y radical. Tras la aprobación de la Constitución, el congreso lo nombró miembro del poder ejecutivo que sucedió a Iturbide, cargo en el que cesó el 1 de octubre de 1824, al producirse la subida al poder de Guadalupe Victoria, que lo designó vicepresidente. Representaba a la facción moderada, inclinada hacia una solución borbónica y monárquica; y al cancelarse los artículos del Plan de Iguala que abogaban por ella, encabezó el partido conservador, que pretendió instaurar una República indivisible y centralista.
Siendo vicepresidente de la República, encabezó en 1827 la rebelión conservadora en apoyo de Gómez Pedraza frente a Guadalupe Victoria, tenido por excesivamente radical, solicitando al mismo tiempo la expulsión del embajador Poinsett. Bravo se enfrentó a Guerrero, pero fue derrotado y hecho prisionero ante la ciudad de Tulancingo, por lo que se le sometió a un gran jurado que solicitaba la pena capital. Sin embargo, el Tribunal Supremo, a petición de sus numerosos seguidores, aceptó la indulgencia del presidente Victoria, que le conmutó la pena por el destierro temporal. Exiliado en Guayaquil (Ecuador) durante algunos meses, regresó al país tras la amnistía de 1829.
Al producirse ese mismo año el nombramiento de Vicente Guerrero como segundo presidente de la República, Nicolás Bravo consiguió que la vicepresidencia recayera en uno de sus partidarios, el general Anastasio Bustamante. Se iniciaba de este modo una de las crisis más graves del nuevo estado, ya que Bustamante encabezó una revuelta política contra el presidente; era la expresión de una profunda división entre ambos partidos, que acentuó la quiebra institucional. Con el apoyo de Lucas Alamán, líder indiscutible del partido conservador, Bravo ocupó el puerto y la fortaleza de Acapulco, de la que fue posteriormente desalojado; sin embargo, en enero de 1831 logró vencer en Chilpancingo a las fuerzas de su antiguo compañero de armas. Por esta acción el congreso le otorgó una espada de honor, considerando esa batalla como decisiva para el triunfo de los conservadores sobre la revolución. El posterior asesinato de Guerrero vino a enturbiar la confirmación de aquella época de gloria.
En los dos años de gobierno alamanista, bajo la presidencia de Bustamante, Nicolás Bravo se mantuvo aislado y alerta en las tierras del sur. Atraído sin embargo por la causa del general Santa Anna, participó en alguna de sus acciones militares y obtuvo el mando del ejército del Norte, a pocos meses de los desgraciados sucesos ocurridos en Texas y de la derrota de Santa Anna. Inmediatamente después volvió a retirarse a Chilpancingo, donde permaneció algunos años.
En 1839 el general y dictador lo llamó nuevamente para que asumiera, en ausencia del presidente Bustamante, la presidencia del Consejo, jurando el 10 de julio ante el Congreso como presidente interino de la República, en medio de un gran escándalo. Durante los diez días que duró su mandato, se dice que atendió diligentemente a los asuntos de gobierno y que actuó con energía en la represión de la delincuencia. Tras su cese, regresó algunos meses a su hacienda familiar.
Elegido diputado por el Estado de México, volvió al Congreso en enero de 1841 y fue elegido presidente del Consejo, en sustitución y por ausencia del general Santa Anna, tomando posesión el 26 de octubre de 1842. A pesar de su enfrentamiento con un Congreso de mayoría liberal, que pretendía la redacción de una nueva Constitución, gobernó con decisión y energía, llamó a Lucas Alamán para que redactara un "Plan para el desarrollo de la industria nacional" y ordenó la instalación en toda la república de Juntas de fomento comercial e industrial.
A finales de año, incapaz de mantener la situación que le enfrentaba con la Cámara, el partido conservador decidió la disolución del Congreso, calificado de revolucionario, y el nombramiento de una Junta de Notables llamada "nacional legislativa", compuesta por 80 personas de "probada distinción científica y patriotismo", que abrió sus sesiones el 6 de enero de 1843. Para llevar a cabo esta auténtica "revolución de palacio", Bravo contaba con las páginas del Diario Oficial, que se llenó de adhesiones, mientras disolvía las juntas disidentes y restringía la libertad de imprenta.
A pesar de todo, tuvo tiempo para iniciar algunas obras importantes, como el intento de comunicar ambos océanos a través del estrecho de Tehuantepec, el comienzo de las obras del puerto de Goatzacoalcos, la recluta de un nuevo cuerpo militar, la concesión de algunos títulos de ciudades, el uso de papel de fabricación mexicana en las oficinas públicas y el establecimiento de una Casa de Moneda en Culiacán. Disgustado con el general Mariano Paredes que, a pesar de su enemistad con el general Santa Anna, había aceptado el nombramiento de comandante militar de México, se enfrentó con él e inició su procesamiento por insubordinación. Finalmente, cansado de actuar como tapadera del poder en la sombra, el general Bravo renunció en mayo de 1843, cediendo la presidencia al dictador y retirándose de la política durante algo más de un año.
Llamado para reprimir la revolución indígena que acababa de estallar en Chilapa, regresó al ejército a finales de 1844 y permaneció en el Sur hasta la caída de Santa Anna en diciembre de ese año, siendo nombrado general en jefe del ejército que defendía a los supremos poderes. Poco después se adhirió al Plan de San Luis, acaudillado en esta ocasión por el general Paredes. Paredes lo recompensó con el nombramiento de comandante general y gobernador del Departamento de México, siendo responsable de la reorganización administrativa y militar de este Estado.
En las elecciones de 1846 a la presidencia compitió con el general Paredes, fue elegido vicepresidente y lo sustituyó el 28 de julio, al encargarse Paredes del mando del ejército que tenía que hacer frente a la invasión de las tropas estadounidenses. Bravo intentó gobernar desasistido de cualquier apoyo, mientras las fuerzas políticas y militares se polarizaban en torno a Paredes y a Santa Anna, hasta que el levantamiento del general Salas, el 4 de agosto en La Ciudadela, actuó como detonante inmediato de su destitución.
Apartado de cualquier actividad, la invasión norteamericana le obligó a volver al servicio de la patria, y fue nombrado comandante general de Puebla. Tras retirarse a las líneas defensivas del sur de la capital, le correspondió dirigir la defensa de Chapultepec, pronto convertida en aplastante derrota. Fue hecho prisionero por los americanos el 13 de septiembre. Calificado de traidor por el general Santa Anna, se enfrentó con éste en amarga y áspera disputa.
Finalmente se retiró a Chilpancingo, viviendo en alejamiento y oscuridad durante cerca de siete años. En 1854 el general liberal Juan Álvarez publicó el Plan de Ayutla, un manifiesto en contra de Santa Anna, solicitando el apoyo y la adhesión de Bravo, pero éste se negó a aceptarlo alegando su mal estado de salud y su desacuerdo con los puntos de vista de los conspiradores. El 22 de abril de 1854, Bravo y su esposa fallecieron al mismo tiempo de manera repentina, lo que hizo correr el rumor de un envenenamiento. Según algunos historiadores, el fusilamiento del doctor Avilés, médico de Bravo, podría considerarse como una prueba de complicidad.

lunes, 9 de septiembre de 2013

II COLOQUIO DE ESTUDIANTES DE FILOSOFÍA MEXICANA


Share |

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO


FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS


COLEGIO DE FILOSOFÍA


SEMINARIO PERMANENTE DE FILOSOFÍA MEXICANA


Invitan


 

II COLOQUIO DE ESTUDIANTES DE FILOSOFÍA MEXICANA



Raíces de nuestro filosofar

 


Organizado por los estudiantes del Seminario Permanente de Filosofía Mexicana


24 y 25 de septiembre de 2013


Sala A, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM


 

PROGRAMA

Martes 24 de septiembre


 


10:00-10:30 hrs. INAUGURACIÓN


  • Dr. Gerardo de la Fuente Lora

  • Dr. Alberto Saladino García

  • Dr. Ambrosio Velasco Gómez

  • Modera: Héctor Eduardo Luna López


10:30- 12:00 hrs. Mesa 1. Otredad, libertad y justicia en pensadores novohispanos


Modera: Andrea Mora Martínez


  • Beatriz Montalvo Núñez (FFyL-UNAM). Alonso de la Veracruz: Fundamentos de los derechos del ‘otro’.

  • Andrés Hurtado García (FFyL-UNAM). La Ética en el pensamiento religioso de Tomás de Mercado: Justicia y Razón, el camino a la Felicidad.

  • Héctor Eduardo Luna López (FFyL-UNAM). Fray Juan de Torquemada y la Monarquía Indiana: un intento por comprender al indio.


12:00-14:00 hrs. Mesa 2. José Vasconcelos, su obra y contexto


Modera: Andrés Hurtado García


  • Eduardo Javier Obregón (FFyL-UNAM). La institucionalización de la revolución mexicana.

  • Ariadna Odette Martínez Salgado (FFyL-UNAM). El quehacer filosófico en la estética de José Vasconcelos.

  • Rafael Peralta Martínez (FFyL-UNAM). Robinson ante Odiseo: la crítica de Vasconcelos a Dewey y la pedagogía pragmatista.


RECESO


16:00-18:00 hrs. Mesa 3. Reflexiones sobre la filosofía de lo mexicano


Modera: Laura Ivette Zertuche Leyva


  • María Isabel Trejo (UAEMex). Jorge Portilla y la idea de moral desde la fenomenología del relajo.

  • Juan Carlos García Fonseca (FFyL-UNAM). De la inferioridad a la insuficiencia: El giro ontológico de Emilio Uranga.

  • Josué Isaac Muñoz Núñez (FES Acatlán-UNAM). Critica a la filosofía como confesión personal: crítica y problema de la filosofía de lo mexicano.


18:00-20:00 hrs. Mesa 4. Libertad y democracia en el siglo XX y XXI


Modera: Claudia Amador Turcios


  • Norma García Soto (UAEMex). Ética de la libertad como fundamento de una ética compartida.

  • Reyna Itzel De la Cruz Quintana (FFyL-UNAM) La ciudadanía y el Estado plural en la obra filosófico-política de Luis Villoro.

  • César de Rosas Ramírez (FFyL-UNAM, CEFILIBE-UAM-I) El concepto de democracia de Adolfo Sánchez Vázquez y su reivindicación de la práctica política.


 


 


Miércoles 25 de septiembre


10:00-12:00 hrs. Mesa 5. Nahuas y mayas: filosofía y cultura


Modera: Roberto Sánchez Huerta


  • Gabriel Hernández Mendieta (FES Acatlán-UNAM). El trastorno de la memoria e imaginación en los nahuas mediante la revolución en los modos de expresión en el siglo XVI. Gruzinski.

  • Sofía Alvarado (FFyL-UNAM). Cambio de paradigma: pensamiento náhuatl, el tlamatini como fuente preciosa del saber. México actual; la vejez como ignorancia y estorbo.

  • Monserrat Ríos Reyes (FFyL-UNAM). El ah miatz y su reflexión en-sobre el tiempo.


12:00-14:00 hrs. Mesa 6. México a través de su historia y filosofía


Modera: Pablo Guerrero Rodríguez


  • Luis Fernando Vélez Rivera (FFyL-UNAM). Pensando México: Sobre religión y virtudes.

  • Alejandro Pedraza (FFyL-UNAM). La ciudadanía en México. Vida entre límites y excesos.

  • Karla Socorro González (Universidad Panamericana). La identidad del mexicano.


RECESO


16:00-18:00 hrs. Mesa 7. Reflexiones en torno al pensamiento filosófico de Luis Villoro


Modera: Luz Ma. León Contreras


  • Christian Alvarado Morales (UAEMex). Sobre libertad y justicia en Luis Villoro.

  • Pablo Guerrero Rodríguez (FFyL-UNAM). Ideología o libertad. Algunas reflexiones en torno al concepto de ideología de Luis Villoro.

  • Carolina de la Mora Curiel (FFyL-UNAM). Tipos de objetividad de la creencia en la obra de Luis Villoro.


18:00-18:30 hrs. CLAUSURA


  • Mtro. Luis Aarón Patiño Palafox

  • Dr. Victórico Muñoz Rosales

  • Dra. Ma. del Carmen Rovira Gaspar

  • Modera: Monserrat Ríos Reyes


Favor de difundir 


http://filosofiamexicana.org/2013/09/09/ii-coloquio-de-estudiantes-de-filosofia-mexicana/ 

domingo, 8 de septiembre de 2013


 A continuación les compartimos 7 casos de mitos (mentiras) y realidades (verdades) que sobre el maíz transgénico denuncia GREENPEACE MÉXICO, información que las empresas agrobiotecnológicas difícilmente proporcionarán:

Mentiras y verdades sobre el maíz transgénico

 "En esta sección rebatimos una por una las mentiras que las corporaciones agrobiotecnológicas esparcen por todo el mundo para justificar la siembra y consumo de maíces transgénicos... ¡No te dejes engañar!
Mitos y realidades sobre el maíz transgénico.


Mito: Es seguro para el medio ambiente.
Realidad: Gran parte del maíz transgénico es del tipo Bt que fue manipulado para producir un insecticida que ataca al gusano barrenador europeo, pero también perjudica a otros insectos que ayudan a controlar plagas, entre ellos la mariposa monarca. Esta toxina se acumula en los suelos de cultivo y por lo mismo podría afectar su fertilidad a largo plazo.

Mito: Es seguro para la alimentación humana.
Realidad: La industria biotecnológica se ha negado a hacer pública la información vital que demuestra los problemas para la salud humana por el consumo de alimentos transgénicos. Científicos han revelado que Monsanto omitió reportar efectos negativos serios, como los signos de toxicidad en los órganos internos de las ratas.

Mito: Se necesita para combatir al cambio climático.
Realidad: Estudios independientes confirman que el etanol de maíz es no sustentable como método de bioenergía. El uso de maíz para este uso eleva los precios de los alimentos y amenaza la seguridad alimentaria. La reducción de CO2 es mínima debido a la energía que se usa para fabricarlo.

Mito:
Brinda beneficios económicos
Realidad:Por el contrario,compañías como Monsanto ofrecen préstamos a campesinos pobres para que compren sus caras semillas transgénicas. Al final los campesinos terminan con deudas y se ven forzados a adquirir más préstamos. Ya sea por comprar semillas o por contaminación "accidental" cientos de productores estadounidenses se han visto forzados a pagar millones de dólares. Y dado que las semillas transgénica no tienen los altos rendimientos que prometían, lo único que hacen es enganchar a los productores a paquetes tecnológicos más caros y dañinos para la biodiversidad.

Mito: Ayudará a reducir el hambre
Realidad: El hambre es un problema de distribución y de falta de recursos. Son demasiadas las personas que no pueden tener acceso a los alimentos básicos, no porque haya escasez de éstos, sino porque no tienen suficientes ingresos para ello. Las semillas transgénicas no están diseñadas para resolver el hambre del mundo sino para producir ganancias para las corporaciones.

Mito: Es posible la coexistencia entre cultivos transgénicos y convencionales
Realidad: Los cultivos transgénicos contaminan los cultivos convencionales, los orgánicos, los alimentos y la miel. Cuando se cultivan fuera del laboratorio es imposible parar el curso normal de la naturaleza: de los insectos, de la polinización o las corrientes de aire. Por ello la contaminación se expande de manera natural e inevitable. Si el maíz transgénico contamina las plantas nativas de maíz, estamos en peligro de perder estas plantas madre que son el origen de todas las variedades de este grano, lo que sería un desastre mayúsculo.

Mito: Es imposible detener la tecnología transgénica
Realidad: Hasta ahora la mayoría de los transgénicos se cultivan sólo en cuatro países: Estados Unidos, Argentina, Canadá y Brasil. Otros países se han opuesto a su cultivo. A más de una década de sus inicios, la industria biotecnológica no ha logrado imponerse, debido a todos los riesgos ambientales, económicos y de salud que conlleva y a que no resuelve ningún problema del campo. En México, a pesar de que en 2009 se aprobaron las siembras experimentales de maíz transgénico, el rechazo a esta tecnología entre campesinos, consumidores y científicos independientes es creciente."1


1 http://www.greenpeace.org/mexico/es/Campanas/Agricultura--sustentable--y-transgenicos/Transgenicos-ni-maiz/Mitos-y-verdades-del-maiz-transgenico/

Recordando a María Josefa Crescencia Ortiz Téllez- Girón.


Share |

María Josefa Crescencia Ortiz Téllez- Girón.


"(Valladolid, hoy Morelia, México, 1768 [o 1773*]- Ciudad de México, 1829). Patriota mexicana y heroína de la independencia de México, conocida también por el apodo de la Corregidora de Querétaro.

Nacida en el seno de una familia de españoles de clase media, Josefa Ortiz de Domínguez fue bautizada [...] con los nombres de María de la Natividad Josefa. Su padre, Juan José Ortiz, fue capitán del regimiento de los morados y murió en acción de guerra, cuando ésta contaba con pocos años de edad. Tras la muerte de su madre, María Manuela Girón, se hizo cargo de su educación su hermana María, la cual solicitó su ingreso en el Colegio de San Ignacio de Loyola.

Durante los años que permaneció en el colegio aprendió a leer, escribir y nociones básicas de matemáticas, además de lo que se consideraba en la época que debía aprender una señorita de su clase social, de este modo aprendió a bordar, coser y cocinar.

Doña Josefa Ortiz de Domínguez
En el año 1791 contrajo matrimonio con […] Miguel Domínguez, el cual en aquellos años trabajó en la secretaria de la Real Hacienda y en la oficialía del virreinato de Nueva España. Gracias a sus buenas relaciones con el virrey Félix Berenguer de Marquina, Miguel Domínguez, fue nombrado Corregidor de Querétaro en el año 1802. Durante estos primeros años de matrimonio, Josefa por su parte se hizo cargo de las labores domesticas y de la crianza y educación de los dos hijos de su esposo, puesto que Miguel era viudo cuando contrajeron matrimonio. Todo parece indicar que la pareja fue feliz y durante los años que permanecieron casados tuvieron doce hijos.

Además de estas labores domésticas, Josefa Ortiz de Domínguez se mostró muy identificada con los problemas de la clase social de los criollos, a la cual pertenecía por ser descendiente de españoles; ya que a pesar de las reformas realizadas tras la llegada de los Borbones a España (1700), se perpetuó la tradición de que fueran españoles, nacidos en la península, los que ocuparan los altos cargos de la administración virreinal y del ejército, relegando así a los criollos a los puestos secundarios.

Josefa defendió sus intereses de clase y también se hizo eco de las reivindicaciones de indios mexicanos, los cuales vivían en condiciones lamentables. Por este motivo durante toda su vida, intentó que se reconocieran los derechos de los indígenas y además aprovechó su posición, como mujer del corregidor, para llevar a cabo numerosas obras de caridad.

En 1808 se produjo la invasión napoleónica de España, la cual tuvo como consecuencia el inicio de la guerra de la Independencia y la formación de las juntas de gobierno, ante la ausencia de Fernando VII. Las noticias llegadas de España en 1808 parece que iniciaron el movimiento independentista de México, ya que tras las primeras muestras de apoyo al rey comenzó a fraguarse en algunas mentes la idea de separarse totalmente de España.

Tras un intento fallido del virrey para formar una junta de gobierno independiente se produjeron las primeras conspiraciones destinadas a acabar con el orden establecido. Miguel Domínguez, como corregidor, apoyó al virrey en su decisión de formar una Junta de gobierno, pero ante la imposibilidad de llevar estos planes a la práctica, se hizo partidario de los ideales independentistas, parece que a instancias de su mujer, que se convirtió en una firme colaboradora del movimiento.

Así, tras los primeros momentos de confusión, cada vez se hizo más claro para muchos, la necesidad de construir en México un Estado en el que imperaran los valores democráticos. Esto influyó notablemente en el matrimonio Domínguez, que abrió su casa a unas hipotéticas reuniones literarias, aunque en realidad se mantenían reuniones de carácter político, con posterioridad en ellas se tomarían decisiones para iniciar el movimiento revolucionario en la zona, bautizado tiempo después como la conspiración de Querétaro.

A estas reuniones políticas en casa de los corregidores, acudieron algunos de los más famosos revolucionarios de los primeros momentos de la independencia mexicana, como es el caso de los capitanes Arias, Aldama e Ignacio Allende, el cual parece que fue pretendiente de una de las hijas de Josefa.

El 13 de septiembre de 1810 se informó al juez eclesiástico Rafael Gil de León, que se estaba preparando una conspiración en Querétaro para proclamar la independencia de México, puesto que se estaban almacenando armas en las casas de los simpatizantes del movimiento revolucionario. Rápidamente dicho juez informó al corregidor Domínguez para que interviniera en el asunto.

Miguel Domínguez, aunque no participó de forma activa en las reuniones que se mantenían en su casa, conocía perfectamente a los implicados en la conspiración, pero fingiendo ignorar la situación, comenzó a realizar los registros que el juez le ordenaba. Tras informar a su esposa de que la conjura había sido descubierta por las autoridades españolas, decidió encerrarla en su habitación para evitar que informara a los implicados, en un intento de salvar a su familia y a él mismo de posibles represalias, puesto que eran conocidas tanto sus inclinaciones políticas como las de su mujer. Pero Josefa decidió intervenir y avisar a los revolucionarios. De este modo elaboró una nota con letras impresas sacadas de periódicos; para evitar que se reconociera su propia caligrafía; y decidió enviársela al capitán Allende a través del alcaide Ignacio Pérez, el cual cabalgó en busca del capitán y al no encontrarle en San Miguel el Grande, entregó la misiva al padre Miguel Hidalgo.

Tras esta notificación de Josefa, el padre Hidalgo decidió adelantar el levantamiento a la madrugada del 16 de septiembre de 1810. En un principio, dicho levantamiento estaba previsto que se iniciara el 1 de octubre de ese mismo año. Miguel Hidalgo aprovechando su posición como párroco de Dolores, convocó a sus feligreses y les instó a luchar por conseguir un gobierno más justo y logró su propósito, puesto que la mayoría de los convocados eran indios, los cuales se encontraban en una situación precaria debido a las malas condiciones de vida y a las tremendas desigualdades que imperaban en la vida del virreinato.

Gracias al aviso de la Corregidora, como se la apodaría popularmente en la época, muchos conspiradores pudieron escapar antes de ser detenidos por las autoridades virreinales. Pero Josefa no salió bien parada de su arriesgada acción. El 14 de septiembre, tras recibir noticias de Hidalgo, mandó una carta al capitán Arias, para que se preparara para la lucha, pero éste la delató y tanto su marido como ella fueron detenidos el mismo día que se produjo el grito de Dolores.

Tras su detención, Josefa Ortiz de Domínguez fue conducida al convento de Santa Clara y su marido al de Santa Cruz, ambos situados en la ciudad de Querétaro. Miguel fue juzgado y destituido, pero fue liberado gracias a la intervención popular, puesto que durante los años que ejerció como corregidor había demostrado su apoyo a las clases más desfavorecidas[…]

Josefa, por su parte, fue trasladada a México D.F., en el año 1814 y fue recluida en esta ocasión en el convento de Santa Teresa. Tras celebrarse su juicio, fue declarada culpable de traición, a pesar de los intentos de su marido, que ejerció de abogado defensor. Los últimos años de cautiverio los pasó en el convento de Santa Catalina de Sena, considerado más estricto que los anteriores. La situación de la numerosa familia Domínguez fue precaria durante estos años, puesto que Miguel, gravemente enfermo, apenas si podía ver a su esposa y no disponía de ingresos para mantener a sus hijos. El virrey Juan Ruiz de Apodaca, se hizo cargo de la situación y reconoció a Miguel Domínguez el derecho a percibir un sueldo por los servicios prestados y liberó a Josefa en junio de 1817.

Tras la proclamación de la Independencia, el 18 de mayo de 1822 Agustín Iturbide se proclamó emperador de México y ofreció a Josefa un puesto en su corte, para que fuera dama de honor de su esposa, Ana Duarte de Iturbide. Para Josefa esto fue del todo intolerable y renunció a ocupar el mencionado puesto, ya que pensaba que la constitución de un Imperio, era totalmente contraria a los ideales por los que se había luchado durante la guerra.

En los últimos años de su vida Josefa Ortiz de Domínguez estuvo relacionada con los grupos liberales de carácter radical. En todo momento se negó a recibir cualquier recompensa, por el apoyo inestimable que había prestado a la consecución de la Independencia, ya que opinaba que no había hecho más que cumplir con su deber de buena patriota.

Falleció en México D.F., el 2 de marzo de 1829, a la edad de sesenta y un años. Sus restos fueron enterrados en el convento de Santa Catalina, aunque algún tiempo después fueron trasladados a Querétaro, donde reposan junto con los de su marido, en el Panteón de queretanos ilustres, en un mausoleo construido en su honor en 1847 en el antiguo huerto del convento de la Cruz.”1


*Se manejan años diferentes para el nacimiento de tan ilustre mujer.

Dana

Dana
1er Congreso Internacional de Filosofía y Educación en México

Participación del Seminario en el Congreso en Tulancingo de Bravo, Hidalgo.

Participación del Seminario en el Congreso en Tulancingo de Bravo, Hidalgo.

CONVOCATORIA

CONVOCATORIA

Programa de actividades para el Semestre 2012-2

Presentan: Programa de Actividades para el Semestre 2012-2

Tema: “Reflexiones en torno a ¿Qué es el mexicano? El Grupo Hiperión

Justificación:

Para los miembros del Seminario de Filosofía en México (FES Acatlán) resulta de profunda necesidad, el abordar las temáticas y obras del denominado “Grupo Hiperión”.

Objetivos:

Los objetivos han sido el conocer e iniciar la reflexión en torno a la Filosofía en México en nuestra Facultad de una manera formal; profundizar en los temas que se han abordado y se abordarán durante las sesiones del Seminario de Filosofía en México; construir un criterio propio que nos permita encarar la realidad mexicana actual, al comprender los derroteros en este camino de la filosofía en México y, también, nuestros como aprendices. Máxime que se trata, como las anteriores, de una etapa histórica imprescindible para todo aquél que desee conocer la Filosofía en México: la del “Grupo Hiperión”. Como epílogo, a las reuniones del Seminario y para dar a conocer nuestras investigaciones, está contemplado realizar el Quinto Coloquio de Reflexión Filosófica en México, que tentativamente será en mayo del presente año.

Procedimiento:

La manera de trabajar en el Seminario, como normalmente ha sido, será reunirnos cada 15 días en el edificio A-8, salón A-8104, de 15 a 17 horas, de la FES Acatlán, en el que se darán lugar análisis, lecturas y/o exposiciones de los textos más relevantes del Grupo Hiperión.

Fechas:

febrero 10 y 24

marzo 9 y 23

abril 6 y 20

mayo 4 y 18

BIBLIOGRAFÍA SUGERIDA:

· Paz, Octavio, El laberinto de la soledad. FCE. México, 1990

· Portilla, Jorge, “La fenomenología del Relajo y otros ensayos” F.C.E., México, 1984.

· Uranga, Emilio, “Análisis del ser del mexicano”, Porrúa y Obregón, México, 1952.

· Villegas, Abelardo, “La filosofía de lo mexicano” UNAM, México, 1960.

· Villoro, Luis, El proceso ideológico de la revolución de independencia, México: UNAM, 1953.

· Zea, Leopoldo, “Conciencia y posibilidad del mexicano” Editorial Porrúa, México, 2001

· ___________, “La Filosofía en México”, Libromex, México, 1955.

Calendario de las trece Lunas

Poema de Netzahualcóyotl recitado por Santos de la Cruz

Firma el libro de visitas:

Nombre:
Direccion E-mail:
como llegaste hasta esta pagina?
Tus comentatios: